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   Homenaje Póstumo al Dr. Ricardo Luti Herbera
"Semana Lutiana" - 28 de marzo al 2 de abril de 2011

 
En la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
de la Universidad Nacional de Córdoba se realizó
"La Semana Lutiana",
en Homenaje al maestro Ricardo Luti Herbera,
del 28 de marzo al 02 de abril de 2011.




PROGRAMACION:
Martes 29 de marzo: 11 a 12hs. (Anfiteatro I FCEF y N) de 15 a 16hs. (Anfiteatro III FCEF y N) "Compañeros de biología, conozcamos una figura pionera de la ecología". Presentación de exposiciones y charlas alusivas sobre el Dr. Ricardo Luti.

    

















Jueves 31 de Marzo: 18hs. Aula Magna FCEFyN:
Acto Homenaje de la FCEF y N a la figura del Profesor Emérito Dr. Ricardo Luti (1924-2010) Panelistas: Ing. Agr. Esteban E. Alessandria; Dr. Walter Almirón, Director de la Escuela de Biología; semblanza de su actividad profesional; Dra. Nella von Müller ; Dra. Alicia Beltrán de Solis
Palabras de Cierre del Acto a cargo del Decano de la FCEF y N Prof. Mgter. Héctor Gabriel Tavella.
Posteriormente se colocó una placa en Homenaje al Dr. Luti en el Hall de Geobotánica.
La Cantata al Ecosistema estuvo presente con integrantes de la Facultad de Ciencias Agropecuarias


Viernes 1 de Abril: 17 a 20hs.
El CERNAR, fundado por el Profesor- Dr. Ricardo Luti, abrió sus puertas para mostrar a los alumnos de biología sus actividades y una semblanza del maestro.
Posteriormente se llevó a cabo una plantación de árboles.
Hace 25 años desde la Universidad y el Comité Córdoba de Conservación de la Naturaleza (CONACO), una ONG fundada por el visionario profesor Dr. Ricardo Luti en 1968, comenzó un proyecto de reforestación con especies nativas en Ciudad Universitaria.
Se convocó a los interesados en participar de esta actividad al Centro de Ecología y Recursos Naturales – Dr. Ricardo Luti (CERNAR), Av. V. Sársfield 1611, para darle continuidad a dicho proyecto.
Organizado por CERNAR, Fundación ACUDE y Asociación Ecosistemas Argentinos: se plantaron árboles en frente del CERNAR, se visitaron exposiciones relevantes y luego se desplazaron a la plazoleta de La Gota para continuar con las plantaciones, se limpiaron cazuelas y se colocaron protectores a los árboles ya plantados.

Sábado 2 de abril: Despedida de Luti en reserva Chancaní...plantado de quebrachito
¡¡Ricardo quedó, donde el pidió que lo dejáramos!!! . Cumplimos su deseo, una pareja de cóndores y jotes, nos acompañaron desde el aire. Hubo guitarreada y canto, como a él le encantaba, entre medio de nuestras queridas sierras cordobesas!!!
Participamos, familia, amigos, colegas, ex-alumnos, presidente y socios Club Andino Córdoba, donde él fué socio Fundador. Luego del emotivo momento, llegamos a la Reserva de Chancaní, donde almorzamos y regresamos a Córdoba.
N.v Muller






                       
Palabras de despedida del Dr. Juan Carlos Chebez (8 de marzo de 2011)
El 31 de diciembre de 2010 falleció a los 86 años Ricardo Luti, noticia de la que recién nos enteramos varios meses después, lo que a su vez es un signo de cómo se relativiza la importancia y la obra de un destacado ecólogo vegetal de Córdoba y la Argentina y por sobre todas las cosas de un ser humano repleto de afecto y simpatía del que guardan un cariñoso recuerdo los colegas que lo trataron a diario en la Facultad de Ciencias Naturales de Córdoba o, incluso en congresos internacionales donde Luti se transformó en un referente de la Argentina, reconocido por su buen trato y excelente sentido del humor. Pero si habría que elegir un rasgo que lo distinguiera sin duda, decir que era un maestro con mayúsculas, sería lo más apropiado y así lo recordarán numerosos estudiantes de la carrera de biología en la Universidad de Córdoba, no sólo por sus simpáticas clases y el trato casi de compinche que lograba inmediatamente con la mayoría así como en el campo dado que para Ricardo Luti, la mejor de las aulas era el Sistema Serrano que enmarca a la capital cordobesa. Otro aporte insoslayable de Luti fue su preocupación pionera desde el ámbito de la investigación pura al movimiento conservacionista que tuvo su comienzo en la década de 1970 y que gracias a el puso a Córdoba en la vanguardia del tema a nivel nacional. Así había fundado CONACO, el Comité Córdoba de Conservación de la Naturaleza que por años fue un referente obligado en diferentes aspectos de la conservación, principalmente en el ámbito mediterráneo. Por sus aportes académicos tuvo una importante llegada también a la UICN (Unión Mundial para la Naturaleza) y sus recursos y quien lo tenía como consultor en su comité de conservación de ambientes montañosos. Luti fue con Eduardo Gómez Molina, otro destacado ecólogo vegetal de Córdoba, autor de una de las más detalladas regionalizaciones fitogeográficas de la provincia de Córdoba, estudiando en detalle además la ecología de varias comunidades originales. A su vez fue uno de los impulsores primeros del Parque Nacional Quebrada del Condorito y justo es decirlo, si hoy es una realidad, fue en gran medida por su aporte pionero cuando casi nadie hablaba de la importancia de las reservas naturales y cuando en la federalista Córdoba no se veía con simpatía la posibilidad de ceder un terreno a la esfera nacional. Años después, junto con Gómez Molina, y gracias a la mediación del mismo Atahualpa Yupanqui, fue autor de la postulación del Cerro Colorado ante la UNESCO como Patrimonio Mundial Natural y Cultural, cosa que no pudo concretarse por la miopía de los gobernantes de entonces. A nosotros nos tocó conocerlo en 1979 durante un safari juvenil de la Fundación Vida Silvestre Argentina en el que participábamos como guías junto a los agentes de conservación Esteban Bremer y Mario Beade. Con él salimos desde Córdoba, unido como uno más al grupo de escolares a los que con gran sentido del comentario amable y oportuno les fue explicando las características del Valle de Punilla como un privilegiado guía que traducía el paisaje. Más tarde, la trepada al célebre Cerro Uritorco, cuando aún no estaba invadido por los buscadores de OVNIs, lo consumó como un verdadero baqueano que revelaba paso a paso y a pesar de lo empinado del camino, cada vez una nueva sorpresa vegetal o un rastro animal que nos motivaba a continuar. Aún lo recuerdo en la cima del cerro sacando de su mochila, una especie de caja de Pandora, donde llevaba de todo, una barra de dulce de leche sólido que compartió en pequeñas porciones con las casi 30 personas que lo acompañábamos. Quiso el destino que lo cruzáramos muchas veces e incluso que alguna vez invitado por los alumnos de biología a dictar conferencias sobre la selva misionera en la Facultad de Ciencias Naturales, nos alojara amablemente en su casa y nos acompañara incluso en los asados y guitarreadas nocturnas pues estaba siempre presente en todo ámbito desde el más académico hasta la reunión improvisada. Eso sumado a su verborragia, y su típica gracia cordobesa, lo hicieron siempre destacar. En los años 90, siendo ya Director de la Delegación Regional NEA de la Administración de Parques Nacionales en Iguazú, nos tocó recibirlo con un grupo selecto conformado entre otros por su coterráneo, el destacado ecólogo Enrique Bucher, el Dr. José María Gallardo, el arquitecto Ricardo De Bary Tornquist, como parte del comité de notables externo que evaluaba el impacto ambiental de la obra hoy en funcionamiento que replanteó el manejo turístico y la reconstrucción de la pasarela Garganta del Diablo en Cataratas. Fueron días bellísimos con el estruendo de los saltos de fondo y el contándonos sus aventuras en áfrica en busca de los gorilas de montaña y esquivando revueltas bélicas y que siempre guardaremos en nuestra memoria. Después nos llegaron noticias acerca de su jubilación, de que su salud no andaba bien y alguna vez de paso por Córdoba al preguntar por él, nos hablaron de su internación en un Instituto donde sólo algunos íntimos lo visitaban, contándonos que ya no era la misma persona que habíamos conocido, memoriosa, lúcida y simpática y que se había ganado nuestro corazón. Preferimos seguir nuestro viaje pero justo es decirlo, siempre lo extrañamos y la última vez que visité la Facultad de Ciencias Naturales me parecía aún verlo en su gabinete o recorriendo sus pasillos. Ricardo Luti finalmente partió y como también fue un gran impulsor del Club Andino en esa provincia y de las trepadas a las sierras, a nosotros se nos antoja que anda hurgando en algún cerro cordobés alguna planta extraña o preguntando en algún ranchito de las sierras el nombre que le dan a tal o cual yuyo. Vaya para él nuestro recuerdo y nuestra gratitud permanentes.




Palabras de despedida de Nela :
¿Por qué mi vida, estuvo signada a ser la persona a quien consultaban, para conocer cómo se encontraba o sentía Ricardo, cuando se enfermó?. Eran llamadas telefónicas o correos electrónicos, al que respondía, porque estuve cerca de él, y percibí desde el comienzo y hasta el final, como evolucionaba su enfermedad. Vuelvo en el tiempo y fueron aprox. 45 años, en que estuvimos involucrados en los mismos ambientes, con entrañables amigos comunes, en las mismas instituciones, ya sea la FCEFyN, CAC, CONACO, CEC, como compañero y amigo en la montaña, luego trabajando bajo su dirección ante CONICET y en la última etapa de su vida, como acompañante esporádica y luego como visitante al geriátrico Las Tinajas, que agradezco la excelente atención que tuvo en los diez años que permaneció hospedado. Cuando tenía momentos de realidad, le atacaba la bronca y rabia, y él que no fué "boca sucia", se despachaba repetidamente, con una mala palabra. Aunque ya no me reconociera, lo visitaba y me alegraba verlo contento, con el dulce que le llevaba. Aunque una vez… hizo "nevar" el geriátrico, arrojó por el aire, los dos inmensos merengues con dulce de leche que le había llevado. ¿Se imaginan?, quedó ¡¡¡¡El piso nevado!!!! Nos conocimos con Ricardo, cuando ingresé a esta Facultad al Profesorado en Ciencias Naturales ( plan de estudio de 1956 ). Tuve una compañera, Charo Casa que me invitó a conocer Los Gigantes, al Refugio Aurelio Castelli, construcción de piedra y cemento, por entonces sin comodidades. Ricardo Luti era el Presidente del Club Andino Córdoba y allí lo conocí, luego me entero, que era Profesor en nuestra facultad, enseguida me sentí muy cómoda y congeniamos. Desde ese momento, en las idas y venidas de la vida estuvimos cercanos. Aclaro, no estuve enamorada de él, como estaban algunas amigas, porque era muy apuesto, jovial, buen compañero, lo que podríamos decir, era un "buen partido", con su libertad, pudo darse el lujo de ser un Trotamundo y conocer muchísimos Parque Nacionales, por recibir invitaciones de diferentes países. En mi plan de estudios del "1956" no estaba en la curricula, Geobotánica, del que Ricardo era el Profesor, pertenecía a Cs. Biológicas. Mi Profesora de Botánica General, fue la Dra. Alicia de Solis, cuando ese plan caducó, ella pasó a Geobotánica, con el Dr. Ricardo Luti, su amigo de los tiempos juveniles, completaban el equipo la Biol. Nelly Müller de Ferreira Centeno y Prof. Juan Carlos Barrera. Ricardo cultivaba entrañables amistades, de cualquier lugar, no ponía barreras de edades, ni de ser docente o alumno, ni de ser profesional o no serlo, de ser un eximio escalador o un simple caminante en la montaña, como se dice: "Si es mi amigo, también lo será para ti". Tenía en la cátedra debajo del teléfono, una caja metálica con fichas de sus amigos de aquí y de allá y en cuanto se enteraba que alguien partía para radicarse o por beca, "en algún lugar de este planeta", enseguida le decía: ¡¡Tengo gente amiga allí, vení que te doy la dirección, y luego le daba un sobre, con la carta de presentación, y así seguía armando la "red social", con cientos y cientos de contactos!!. Cuando tuve mi colación de grados, en esta Aula Magna, le pedí que me entregara el título, después me enteré, que muchísimos egresados le pedían lo mismo, porque él representaba al "gran Profesor" al "Maestro" al "Docente" que marcó su paso por la Facultad o en las instituciones que tuvo la visión de crear y dejó la impronta de "amor y respeto hacia la naturaleza", con acciones reales y concretas, como ser el primero en iniciar un exp. ante el gobierno provincial para que se protegiera la Quebrada del Condorito, como Socio Fundador del Club Andino Córdoba, o crear al CONACO, o el CERNAR, el Centro Espeleológico Córdoba, convocó a colegas para formar la Asociación Argentina de Ecología o apoyó en distintas poblaciones de nuestra provincia, para que se formaran entidades para proteger el ambiente natural, fue Asesor de Parques Nacionales. Miembro de UICN ( Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza) y recibió un importante premio internacional, cuando su enfermedad recién comenzaba. él luchó para que en Embalse de Río Tercero no se instalara una Usina Nuclear, pero no fue escuchado, la decisión política estaba en marcha y no les interesó atender a alguien que era el primero que les hablaba de Ecología, fue el Primer Ecólogo Cordobés Paso a contar lo que viví, en la década del 60, Ricardo tenía como mascota a una culebra, que era "falsa yarará" a la que llamaba "Jacinta", y que como estaba inapetente temía que se muriera de inanición, así que decidió, que en una excursión que hacíamos con el Club Andino Córdoba a La Cumbrecita, la llevaría para dejarla en libertad en el Río de los Reartes. Esperando el bus de la excursión, a Charo Casa y a mi, como estudiantes de Cs. Naturales, nos contó y nos mostró a la "Jacinta". Por entonces, no se usaban remeras, ni chombas, sino camisas con botones y que oficiaron de "jaula", entre su piel y dicha camisa a la "Jacinta" y nosotras felices de la complicidad, éramos las únicas enteradas de la presencia del ofidio. Ya habíamos recorrido varios kilómetros, desde Córdoba y de pronto se escuchó un grito estrepitoso de su vecina de asiento. ¿ Qué había pasado?. Jacinta se retorcía, seguramente por la temperatura corporal y en sus movimientos, se asomó entre botón y botón, de la camisa, la cola. El ómnibus se convirtió en una "jaula de locas", que gritaban que había una víbora, pero Ricardo la había acomodado y no quedaba ningún indicio. ¡Con Charo, disfrutamos el momento!. Calmados los ánimos, la mostró y contó su historia y que la dejaríamos en el Río de los Reartes. Así fue, allí despedimos a Jacinta. Esta es la primera anécdota que puedo contar de Ricardo, en mi época estudiantil y del Club Andino Córdoba, en el nunca dejé de pertenecer, siendo hace varios años, Socia Vitalicia. Ya egresada, obtuve una beca para ir a un Instituto de Hidrología en Koblenz, Alemania, era en 1971 y mis amigos del Andino, me hicieron una despedida y por supuesto Ricardo estaba allí, en la foto se lo ve, con cabellos oscuros. Al regresar ingresé como docente en la Univ. Nac. de Río Cuarto y allí nos conocimos con la actual Directora del CERNAR, Dra. Mirta Menghi, compartiendo con ella, aunque en cátedras distintas, el ambiente universitario, los viajes a Córdoba y al final juntas en un departamento. Allí nació mi único hijo Axel, que el lunes defendió su tesis doctoral en el grupo de trabajo que Ricardo formó y heredó el Dr. Marcelo Cabido, con la Dra. Ana Cingolani que excelentemente dirigió. Ahora les cuento otra anécdota, mas reciente. Ya estaba diagnosticado el Mal de Alzheimer y lo cuidaba un matrimonio, todavía vivía en su departamento. El Dr. Luis Tecco, su Representante Legal me pidió que lo acompañara en un fin de semana, porque quienes lo cuidaban se iban a un casamiento lejos de Córdoba y ya no se lo podía dejar solo. Le pedí a mi amiga, la Dra. Nilda Virla de Argüello, ya jubilada como Profesora de Zoología I, de esta facultad, que nos acompañara y fuimos a Salsacate. Allí la gente lo conocía y todos lo saludaban con afecto y él se manifestaba muy contento de ser reconocido, porque llevaba todos los años a los alumnos y acampaban junto al Río Jaime. Estábamos en el Hotel "Nona Enriqueta" y sucedió, que a la mañana cuando con Nilda, nos levantamos para desayunar, la habitación de Ricardo estaba abierta, con las luces prendidas, el bolso abierto sobre la cama, lo llamábamos y él no contestaba, porque no estaba allí. ¡Que gran preocupación!. ¿Dónde podía estar?. Pensamos que podía haber ido, al lugar donde acampaba con los alumnos. El dueño del hotel, salió en bicicleta para buscarlo, volvió desilusionado y preocupado, en el pequeñísimo pueblo, nadie lo había visto. Ya su enfermedad lo estaba atacando, aunque todavía se podía expresar bien y fue un gran alivio, cuando lo vemos aparecer de "otra habitación " , todo despeinado y aún somnoliento, a mi me parecía haberlo escuchado hablar en el pasillo y pensé luego, era con quienes estuvieron alojados en esa habitación, y que se fueron temprano y dejaron el hotel. Respiramos tranquilos, Ricardo estaba bien. Luego nos fuimos a San Marcos Sierra, invitados a un asado por la flia. de mi colega Elba Mior, socia fundadora del Club Andino Córdoba y él estaba muy feliz y contaba de las expediciones al Aconcagua, Fitz Roy, Amazonas. Fueron momentos muy lindos y agradables, su enfermedad aún le permitía comunicarse bien, aunque era muy repetitivo, pero con su simpatía, todos aceptábamos que lo escuchábamos por primera vez, aunque fueran una y otra vez, lo mismo. Fui yo, la que divulgó su fallecimiento, porque la noche anterior, la Dra. Paula Tecco, me llamó telefónicamente, avisándome que los médicos les anunció a la flia. que tendría pocas horas de vida. Esa noche no podía dormir, aunque pensaba que había llegado el momento de que encontrara la paz. Esa mañana, quise conocer como había pasado la noche y llamé al geriátrico y allí me preguntaron quien era y les dije que la flia. me había hablado, contándome de su situación de salud, y entonces me dijeron, que había fallecido y que aún no le habían extendido el certificado de defunción. Reconozco, y me hace sentir muy bien, que fui sin lugar a dudas, la amiga y compañera que estuvo cerca de él, en sus últimos años de vida. ¡¡¡Querido Ricardo, ya estas en paz!!!


OTROS ENLACES:
Homenaje a Ricardo Luti - Sergio Bruno - abril 2011
Homenaje al Dr. Ricardo Luti Herbera- abril 2011
Historias, sentimientos y anécdotas de Ricardo Luti - marzo 2011
Homenaje a Ricardo Luti en Quebrada de la Mermela - David E. Gorla - marzo 2011
Refugio: Reparaciones en el dique - febrero 2011
Homenaje a Ricardo Luti, científico naturalista EL PATRIARCA por Daniel Díaz Romero- Sala de Prensa Ambiental - enero 2011
Ricardo Luti, socio fundador del Club, falleció hoy en Córdoba - diciembre 2010
Ricardo Luti: cincuenta años después - diciembre 2004

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